MISIONERAS DE MARÍA DOLOROSA

La Congregación nació gracias al celo apostólico de Mons. Baudelio Pelayo Brambila, sacerdote de gran sensibilidad que se dejó interpelar por la realidad de la Iglesia. Era el tiempo de la "posguerra": las miserias se extendían entre los pobres, concentrándose en dos rostros: los ancianos y los niños.

De esa realidad hecha inquietud, surgió la idea de fundar una congregación. Llamó a un grupo de jóvenes cristianas y generosas a quienes expuso sus sentimientos acerca de los graves problemas, para aliviar las necesidades, mediante la instrucción religiosa y la caridad social.

SIERVAS DE MARÍA DOLOROSA DE NAPOLES

La Congregación nació en Nápoles en el año 1851. Su fundadora fue la madre María Luisa Ascione.

El 27 de Noviembre de 1983, impulsadas por el deseo de servir a la Iglesia, llegaron a México tres hermanas italianas: sor Jacinta, sor Stefania y sor Dolores, estableciéndose en la ciudad de Aguascalientes.

Se dió inicio al apostolado en una parroquia, en la periferia de la ciudad, visitando familias con el fin de conocerlas, evangelizarlas y catequizarlas. Muy pronto los esfuerzos se vieron premiados con algunas vocaciones.

SIERVAS DE MARÍA DOLOROSA DE CHIOGGIA

La congregación fue fundada por el P. Emilio Venturini, y por la madre Elisa Sambo en Chioggia, Italia, por el año 1870.

El 18 de diciembre de 1986 llegaron a la ciudad de Cordoba Veracruz, las religiosas Siervas de María Dolorosa de Chioggia, sor M. Adalgisa Bordigato, sor M. Flavia Penzo, y sor M. Ancilla Zanini. Su pronta disponibilidad y servicio lo expresaron en el apostolado, actualizando su carisma de caridad a los más pobres y más necesitados de las colonias marginadas de esa ciudad, colaborando en la catequesis, comedor de los pobres y visitas a enfermos.

SIERVAS DE MARÍA DOLOROSA DE NOCERA

La Congregación fue fundada por la hermana María Consejo del Espíritu Santo (actualamente en proceso de beatificación) en Casola, italia en 1872. Ella instituyo una familia de hermanas que inspirándose en su fundadora, se dedicaron a extender el amor de Dios y dar a conocer la devoción a María, Madre de los Dolores.

El Espíritu que anima a sor María Consejo a entender y a comprender los signos de los tiempos y a responder a las necesidades, hoy motiva a quienes "deseosas de mantener vivo en la Iglesia el carisma de la Madre Fundadora, dedican sus energías al servicio de los más desamparados y permanecen alertas a las necesidades del mundo en transformación y a lo que se necesite en Italia, Canadá, Argentina, México. Sus actividades son diversas: guarderias, horfanatorios, institutos de enseñanza gratuita y servicios en las parroquias.